Pobre poeta
Pobre el poeta
que escribe solo,
que no percibe
en la piedra,
el barro o
en la propia hiedra
lo sublime
que resulta todo.
Pobre el poeta
que recurre a los otros
buscando en las vidas
versos ocultos
de dolores ajenos
llevados como cultos,
y no repara en lo suyo
en lugar de los otros.
Pobre el poeta
que no siente el día
ni el alba, ni la dulce
canción de la calandria
o no encuentra en el
plácido silencio
que nos da la calma
razones para la vida.
Pobre el poeta,
pero es más pobre
al que aluda
en sus poemas,
por ser parte
de unas estrofas
carentes de arte
y de voz muda.