Mi castigo esta ya
No te atrevas a dejar la vida
por más que tu vida pareciera
que es una vida de cualquiera,
que no hay gente que te quiera,
pues al irte no solo dejas tu vida
ni los recuerdos que prefiera
sino lo que en mí diste cabida
no te acuses de lo que pasó
que si ahora ya no me tienes
no es porque en ti mantienes
el germen como si fueran bienes
sólo es el precio de lo que se pagó
con las monedas con que vienes
ahora pretender devolver lo que caló
no debiera decirte mi razón,
no obstante es preciso señalar,
que aunque el daño en mí ha de cavar
nada podrá en este momento enmendar,
ni tu arrepentimiento ni mi perdón,
pues por más que te vayas a marchar
la traición escrita está en letra y a cartón
no olvides, además, que culpa también
tengo yo por haberme dejado convencer
que en el amor no importa el vencer
si no el solo hecho de darse sin parecer;
que hay intención en hacer el bien
cuando lo real es que amar es perecer
por más que se quiera vivir bien
no puedo en caso igual decidas dar
ese maligno paso que a nada llevará,
decirte a pesar de que olvido no pasará
que nadie como yo lo hice te amará,
y tan sólo de ti habrá de recordar
el alma de los condenados que andará
en el infernus, si se te ocurre regresar
pues recuerda desde ya,
mi castigo está ya; el no tenerme
más cerca de ti, es suficiente para mí.