Demerito
No eres siempre lo que piensas ser
y menos lograste lo que dices tener
pues date cuenta que al mirarte la gente
susurran al tono: “que tipo tan decadente”
disculpa por ello que me atreva a decirte
no es tanto por eso que venga advertirte
mas bien lo es, a fin de que te des cuenta,
que de una vez tu conciencia no mienta
que tienes poder, tal vez eso es verdad
al tiempo de ahora no importa bondad
tan solo el prestigio y el dinero tener
a costas del torpe que siente temer
llegaste así a ella lograr abarcar,
esa que se jacta que de ti supo enamorar
y a sus adentros servirse de tu prosperidad,
cuando tu piensas que es otra la realidad
tu orgullo que a pecho inflado te dá,
de qué sirve para el mundo de acá
si hasta tu alma a solas se pone a llorar
de hecho sabiendo que no puedes amar
te hablo con la fuerza de mi rabia vertida,
por mi sueño que vio la ilusión de venida,
tus éxitos de nada sirvieron a tus midas,
tan solo que idiotas pretendan ahora,
fijarse más bien en lo dorado de tu vida
qué mérito tienes entonces para así sentirte,
en apariencia tranquila y sonrisas al verte
si llevas no sólo olor de corazón inerte
sino el plácido germen de aquellos que,
hasta como tú, odian tenerte
no obstante lo cual felicito ahora la tengas,
no importa siquiera si de ella te vengas
la suerte está echada, haz lo que convengas;
solo te digo que aún en mi pobreza
me siento rico, por saber que ella te niega