Deidad
Sois la trama de esta mi novela accidentada,
el cadalso que acaricia la montaña al viento,
resistida de tentar a tu mirada,
las ofrendas que a tu nombre van tejiendo
corresponde como a muchos que han hablado
que los triunfos de las guerras te obsequiaron,
darte olas por lo tanto que has logrado,
entre sangre y lágrimas las historias se cavaron
a tu diestra están dichosos ya domados
los príncipes de vándalos y bestias
y a tu izquierda los serenos dioses entonados
con la música que el olimpo hace fiestas
mas, en estatuas de mármol te veo por delante
o los tintes que acomodan tu silueta en colgantes,
ya no estás más en las almas del pensante
ni en los ritos de las griegas intrigantes
si no fuera por Homero que de ti se ha acordado
y de textos empolvados que se hallaron,
tu memoria estaría enfundada entre tanto,
y de Helena siquiera corazones habrían ablandado
pues de hombres sí está hecho lo veraz,
de filósofos o de autores, de artistas y guerreros,
¡Que se alcen de sus sepulcros los hombres fieros!
¡Que los siete sabios repliquen con tenacidad!
Hesíodo ¡diles de una vez!, entre versos a cantar
que los dioses aun no ves, y no sientes la bondad
de ese Zeus que pensaban es el dios del altar,
y que añoras por tus manos escribir,…..
de la triste realidad.