Cáncer
Cáncer yo he de verte, no sé cuando, pero sé;
estás allí aguardando escondido en una célula,
disimulado entre mi sangre y entre mis tejidos
y mientras tanto haz de parecerte a una libélula
que crece desde larva como pasto en los ejidos;
no pretendas por ello esperar, aunque trémula
sea mi voz y mi rezo no aplaque mis quejidos,
que me rinda a encontrar la felicidad, por crédula
que sea la pregunta del por qué fuimos elegidos
si yo mismo habré de responderme un no sé
me atengo entonces a ser feliz así sea contigo,
me expondré ante el sol y ante cualquier viento,
daré cara a las temperaturas frías, y será testigo
el deseo que haré el amor como a mil por ciento,
fumaré tabaco y me emborracharé cual castigo
que he de darte por más que sepas que siento
los dolores infernales que me produce el látigo
de tu maldad; te lo digo porque desde ya tiento
que no vayas a pensar siquiera que tu hostigo
evitará que mi alma se llene de tal advenimiento
¡Cáncer he de verte, no sé cuando, pero sé!