Adela
Adela, primor de fantasías,
has dejado en mí, cimientos de arcilla,
y es que me siento derrumbar
cuando no te tengo solo mía.
Adela, cruel culpable de mi ironía,
me creía fuerte y seguro,
mas pensando en ti algo te aseguro,
soy endeble si no me das vida.
Adela, por tu cuerpo cantan, riman,
los poemas sin mentiras,
pues tu rostro lo enfatiza,
eres bella por donde se te mira.
Adela, frescura calma,
hoy que en mí encantas,
te daré lo mejor que alcanza,
pues del alma no te escapas.